El diputado nacional y economista cuestionó la evolución de la actividad económica, advirtió por la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento de los hogares y planteó reparos sobre la metodología utilizada para medir la pobreza. “El EMAE lleva una caída de 4,5% desde que Caputo dijo que iban a empezar los 18 mejores meses”, sostuvo en diálogo con Mañana Sylvestre.
Para evalurar la actividad económica en el país consultamos en Mañana Sylvestre la opinión del diputado nacional y economista Martín Lousteau quien cuestionó la evolución de la actividad en la Argentina y advirtió por el impacto de la caída de la actividad sobre el empleo, los ingresos de las familias y los niveles de pobreza. En diálogo con Mañana Sylvestre, por Radio 10, sostuvo que los datos de actividad contradicen las expectativas expresadas por el Gobierno y afirmó que la economía atraviesa una dinámica recesiva.
Lousteau recordó que el ministro de Economía, Luis Caputo, había planteado que desde abril comenzarían “los 18 mejores meses de las últimas décadas”. Sin embargo, según el análisis que presentó durante la entrevista, desde entonces la actividad acumuló una caída.
“Más allá de esa omisión del ministro, él dijo: ‘Bueno, en abril empiezan los 18 mejores meses de las últimas décadas’. ¿Qué pasó desde abril? La economía argentina, a través del estimador mensual de actividad económica, el EMAE, llevó a una caída de 4,5% desde que Caputo dijo que iban a empezar los 18 mejores meses”, señaló.
En ese sentido, planteó que para evitar una recesión técnica la actividad debería registrar una recuperación muy significativa en los meses siguientes.
“Para que no entremos en recesión formal, técnica, agosto y septiembre tendrían que crecer 2,9% intermensual cada uno”, explicó.
Y agregó: “Los 18 mejores meses de las últimas décadas del ministro Caputo empiezan con una recesión. Eso es lo que está pasando y es una dinámica muy preocupante”.
Una economía que no crece
Lousteau también cuestionó la explicación oficial sobre la caída de la actividad económica y sostuvo que el estancamiento no puede atribuirse exclusivamente a factores transitorios.
“Desde febrero de 2025 la economía argentina no crece, tiene mucha volatilidad en los datos que van surgiendo, pero cuando uno mira el agregado no crece”, afirmó.
Según el economista, el deterioro del poder adquisitivo constituye uno de los factores centrales. “Lo primero que pasó fue que hubo una pérdida del poder adquisitivo”, sostuvo.
A esa situación, agregó, se suma el incremento de gastos esenciales: “Perdiste poder adquisitivo y te subió el gas, la luz, el transporte, la educación, la salud, el alquiler más que la inflación y esos son los gastos que pagás antes de arrancar el mes”.
Para Lousteau, la combinación de menores ingresos y mayores gastos obligó a numerosos hogares a recurrir a sus ahorros y posteriormente al crédito.
“Los hogares ganan menos, tienen que afrontar más gastos y entonces estuvieron los que tenían vendiendo sus ahorros”, explicó.
“Una vez que se te acaba eso, entrás al endeudamiento. Entonces, el endeudamiento lo que estás viendo es que uno de cada tres argentinos que está endeudado no lo está pudiendo pagar”, afirmó.
Críticas a la medición de la pobreza
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue la medición de la pobreza. Lousteau planteó que existen dificultades para captar correctamente los ingresos de determinados sectores de la población y cuestionó algunos de los datos utilizados para mostrar una reducción del indicador.
“Hay un problema con la captación de los ingresos”, sostuvo, al referirse a las diferencias entre los datos declarados en la Encuesta Permanente de Hogares y los registros oficiales disponibles para algunos grupos de trabajadores.
Como ejemplo, mencionó a las empleadas de casas particulares y señaló que, según los datos de la EPH que citó durante la entrevista, se habría registrado una mejora significativa de su poder adquisitivo.
“Preguntémosle a las empleadas de casas particulares si sienten que están ganando 50% más”, planteó.
El economista también hizo referencia a estudios que realizan correcciones sobre los ingresos declarados y otros componentes utilizados para calcular la pobreza. Según su interpretación de esos trabajos, la evolución de la pobreza habría sido menos favorable que la mostrada por las cifras oficiales.
“Lo que veía entre que asumió Milei y el primer trimestre de 2025 es que en realidad la pobreza casi no había cambiado; al revés de lo que dice Milei, subió mucho, después volvió a recuperar”, sostuvo.
Y concluyó: “Estábamos en casi los mismos niveles que al principio de Milei”.
“Cuando se te acaba el colchón, entrás al endeudamiento”
Lousteau profundizó además en el impacto que tiene la pérdida de capacidad de ahorro de los hogares. Según explicó, el deterioro de los ingresos disponibles puede generar una secuencia que comienza con la utilización de ahorros y continúa con el endeudamiento.
“Cuando los queman para tratar de mantener el ritmo de vida o para cubrir agujeros que tienen, los gastan mucho más rápido”, explicó.
El diputado vinculó ese proceso con la caída de los depósitos a plazo fijo y sostuvo que los hogares comenzaron a utilizar recursos acumulados previamente.
“Los hogares tuvieron que quemar ahorros que tenían, dólares y pesos que tenían disponibles. Una vez que se te acaba eso, entrás al endeudamiento”, reiteró.
A su entender, el problema se profundiza porque el endeudamiento incorpora nuevas obligaciones financieras al presupuesto familiar: “No solamente ganás menos, no solamente tenés que pagar más gastos fijos, no solamente te quemaste el colchón, sino que ahora tenés que arrancar el mes pagando los intereses de una deuda, la cuota. Entonces, te queda mucho menos para consumir”.
Cuestionamientos a las metas económicas
Lousteau también puso en duda el cumplimiento de las metas de crecimiento planteadas por el Gobierno.
“Para este año, para que se cumpla el tres, la economía argentina tendría que crecer 2,4% todos los meses”, afirmó.
Y agregó: “Llevamos 4,5% de caída desde que empezaban los supuestos mejores 18 meses. Entonces, el 3% de este año no se va a cumplir”.
También cuestionó las proyecciones oficiales de inflación y crecimiento contenidas en el Presupuesto.
“La inflación que había pronosticado para este año el Gobierno en el presupuesto, que era 10,1%, este año va a ser el triple”, sostuvo.
Crítica institucional al Gobierno
Durante la entrevista, Lousteau también trasladó su análisis al plano institucional y cuestionó la relación entre el Poder Ejecutivo y las leyes sancionadas por el Congreso.
“Este es un gobierno que no cumple con ninguna ley que sanciona el Parlamento cuando no es una ley del Poder Ejecutivo”, afirmó.
Mencionó específicamente las leyes vinculadas con el financiamiento universitario y la discapacidad y sostuvo que el problema excede la discusión económica.
“A mí me parece muy peligroso este antecedente para adelante, para el presente y para cualquiera que venga después”, señaló.
En esa línea, agregó: “Si vos podés hacer eso con un DNU y después cuando te imponen una ley por voluntad de la sociedad, vos decidís que no la cumplís, estamos en un lugar muy complejo”.
Para Lousteau, se trata de “una de las gravedades institucionales más grandes de este gobierno”.
El modelo productivo y la industria
En el tramo final de la entrevista, el economista planteó sus diferencias con el enfoque económico del Gobierno respecto de la producción nacional y la apertura comercial.
Según su análisis, las empresas argentinas enfrentan una combinación de menor demanda interna, aumento de las importaciones y un tipo de cambio que, a su juicio, no les permite mejorar su competitividad.
“El comercio ve lo siguiente: una pyme industrial dice ‘la demanda me cayó porque la gente tiene menos plata’”, explicó.
Y agregó: “Segundo, ¿cómo se abastece la demanda? Se abastece cada vez más con productos importados porque permito la importación súbita y atraso el tipo de cambio”.
“Entonces, cada vez se abastece menos con la producción local. Y eso es lo que está detrás del estancamiento que estamos teniendo”, sostuvo.
Lousteau también planteó que la competitividad de las empresas depende de la calidad y eficiencia del Estado. “El Estado tiene que ser igual o mejor que los estados extranjeros para que yo pueda competir”, afirmó.
En su interpretación, una estructura estatal menos eficiente termina trasladando costos a la producción y condicionando la capacidad exportadora del país.
“Quiero un país donde aquel que trabaje ocho horas no sea pobre”








