El psicólogo y referente del Colectivo Argentino de Salud Mental advirtió sobre el agravamiento de la situación de la salud mental en Argentina y cuestionó el proyecto de reforma de la Ley 26.657, cuyo tratamiento en el Senado fue suspendido. En diálogo con Pablo Ladaga en Mañana Sylvestre, por Radio 10, sostuvo que existe un fuerte desfinanciamiento estatal y un incremento de la demanda que alcanza niveles que, según afirmó, “no han pasado en la historia de Argentina”.
“Es una epidemia hoy por hoy. Es un tema que rompe la sociedad también”, afirmó el psicólogo Pablo Catalán al describir el impacto de la crisis económica y social sobre la salud mental. En ese sentido, señaló que el deterioro de las condiciones de vida atraviesa a amplios sectores de la población.
“Hoy por hoy estamos diciendo que todo el mundo ya conoció el malestar psíquico, es decir, la angustia por no llegar a fin de mes, por tema de deudas, por un familiar que se suicidó, que tiene un problema de salud mental, el insomnio, el estrés”, enumeró.
Para el especialista, la crisis económica también está afectando la capacidad del sistema sanitario para responder a una demanda creciente. “Se ha hecho una retirada del Estado enorme, un desfinanciamiento enorme, el incremento de la demanda a niveles históricos, realmente históricos”, sostuvo.
Catalán también remarcó que la falta de inversión no se limita al sector público. “Ni siquiera los privados en salud mental, obras sociales, inversiones privadas para abrir una clínica, todo eso no tienen confianza para invertir”, aseguró.
“No ha pasado en la historia de Argentina”
Al referirse a las consecuencias sociales del deterioro de la salud mental, el psicólogo fue contundente: “No ha pasado en la historia de Argentina que tengamos tantos suicidios, tantas situaciones de maltrato, tanto picos de estrés, no ha pasado”.
En ese contexto, cuestionó el sentido de la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental y consideró que las provincias se oponen a una modificación que, según su interpretación, podría trasladarles mayores responsabilidades financieras.
“Básicamente las provincias se han dado cuenta que quieren, digamos, reformar la ley a la medida del sector privado, un sector privado también en crisis y las provincias se han negado rotundamente”, explicó.
Y agregó: “Es un nuevo financiamiento más a costa del cuero de las provincias y de la gente”.
Críticas al rol de la psiquiatría
Uno de los principales cuestionamientos de Catalán está relacionado con la posibilidad de centralizar determinadas decisiones en la figura del psiquiatra. Según explicó, esa modificación podría generar dificultades concretas en distintos puntos del país debido a la escasez de profesionales especializados.
“Centralizar, que es como una revancha, algo que quedó ahí, centralizar en que solo psiquiatría puede firmar cuando psiquiatría está desapareciendo”, sostuvo.
Como ejemplo, señaló que existen provincias donde directamente no hay especialistas en determinadas áreas: “En algunas provincias no hay psiquiatra infanto juvenil”.
Para Catalán, la falta de profesionales puede generar situaciones especialmente complejas ante una emergencia. “Al no haber médicos para trabajar, al no haber psiquiatras en una urgencia donde tenés que poner el cuerpo y tenés que llamar, hacer algo remoto, los médicos no quieren firmar algo”, explicó.
El especialista advirtió que esa situación podría derivar en una mayor utilización de medicación y en una sobrecarga para otros profesionales de la salud mental.
“¿En qué caemos? En la sobredosis de medicación, caemos en exigir a los psicólogos que pongan el cuerpo, hacer algo que no estamos preparados, que es velar por el cuerpo en relación con el tema de la salud mental”, afirmó.
“Es una catástrofe también en líneas de praxis”
Catalán consideró que las modificaciones planteadas podrían tener consecuencias sobre la calidad de la atención y sobre las prácticas profesionales.
“Es una catástrofe también en líneas de praxis: mala atención, deterioro de calidad y es algo que es inviable, inviable”, enfatizó.
Finalmente, cuestionó el modelo que, a su entender, podría recuperarse con la reforma y sostuvo que implicaría un retroceso respecto de los avances alcanzados en materia de salud mental.
“Esto es un poco las grandes luces de la ley, que es volver a un modelo de un siglo atrás que ya demostró que fracasó rotundamente. Ese modelo fracasó, no sirvió, por eso estamos donde estamos”, concluyó.








