El legislador porteño habló en Mañana Sylvestre tras confirmarse la promulgación de la ley que crea una línea especial de refinanciación para familias sobreendeudadas en la Ciudad de Buenos Aires y aseguró que el programa comenzará a implementarse desde el 1° de agosto, con un plazo de 60 días para adherirse. En diálogo con Mañana Sylvestre, por Radio 10, también advirtió sobre el crecimiento del endeudamiento, cuestionó las tasas que cobran algunas billeteras virtuales y prestamistas, y anticipó nuevas iniciativas para asistir a quienes quedaron fuera del alcance de la norma.
En Radio 10, Leandro Santoro celebró la reglamentación de la ley y destacó el trabajo conjunto entre la Legislatura y el Gobierno porteño. «La verdad que muy contento que se haya promulgado. La reglamentación de la ley salió la semana pasada y, hasta ahora, ninguna sorpresa negativa. Tengo que decir que se reglamentó bien por parte del Gobierno de la Ciudad», afirmó.
El dirigente explicó que la administración porteña buscará sumar a los bancos privados mediante un incentivo fiscal. «La intención es hablar con todos los bancos privados que operan en la Ciudad para pedirles que adhieran al programa. Empieza por dar una rebaja impositiva del 50% de Ingresos Brutos para las entidades que se sumen», señaló.
Según indicó, la incorporación del sistema financiero privado es clave para mejorar el alcance de la medida. «Quien está en una situación de morosidad probablemente en poco tiempo más esté en una situación de incobrable. Ningún banco quiere perder plata y esta es una oportunidad para que se sumen al programa», sostuvo.
Cómo funcionará el programa
Santoro precisó que podrán acceder clientes del Banco Ciudad y también quienes abran una caja de ahorro para incorporarse a la entidad. Recordó que el beneficio estará disponible desde el 1° de agosto y remarcó que «va a durar 60 días».
Asimismo, aclaró que se trata de una política focalizada. «Es para un segmento de la sociedad porque esto tiene un costo fiscal. Tratamos de orientar el programa al sector más perjudicado de la clase media», explicó.





