El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, expresó su preocupación por el deterioro de la situación social, cuestionó el impacto de algunas medidas oficiales sobre los sectores más vulnerables y llamó a reconstruir espacios de diálogo político y social. Lo hizo durante una entrevista en el programa Mañana Sylvestre por Radio 10.
En Radio 10, el titular de la Conferencia Episcopal Argentina Marcelo Colombo adelantó que mantuvo reuniones con dirigentes políticos e intendentes del conurbano bonaerense para analizar el escenario social y buscar mecanismos de articulación conjunta. “La preocupación tiene que ver con la situación social y con la gente que está atravesando estas dificultades”, señaló. Y agregó que el objetivo es “trabajar juntos” frente a procesos “muy dolorosos y muy duros para nuestra población”.
El titular de la Iglesia argentina remarcó especialmente la situación de las personas con discapacidad y advirtió sobre los efectos que podrían tener modificaciones legislativas en el sector. “Venimos trabajando en el tema de la discapacidad”, explicó, aunque reconoció que aún persisten numerosos problemas estructurales. “Es una realidad muy compleja, como un reloj: cuando se atrasa algo, se atrasa todo”, graficó.
En ese sentido, expresó preocupación por una nueva propuesta vinculada a la ley de discapacidad y sostuvo: “No creo que haya una ley que pudiera afectar a la gente”. También mencionó las dificultades que enfrentan las instituciones y profesionales que trabajan en la atención de personas con discapacidad.
Colombo también se refirió al aumento de la vulnerabilidad social y al crecimiento de la población en situación de calle. Según explicó, la Iglesia mantiene conversaciones con el Gobierno porteño y otras autoridades para intentar encontrar soluciones concretas. Entre ellas, mencionó iniciativas vinculadas al acceso al transporte y mecanismos de reinserción social.
Además, el arzobispo advirtió sobre el impacto de la cancelación de programas alimentarios y sanitarios en los barrios más postergados. “Hay aspectos de la realidad que no entran en esos números ni en esos cálculos de una Argentina que va saliendo adelante”, sostuvo. Y agregó: “Hay cosas que definitivamente se han perdido y hay que ver estos núcleos de pobreza, marginación y vulnerabilidad”.
Consultado sobre el clima social, Colombo fue contundente: “Se va notando que hay un agravamiento en varios aspectos”. Para el presidente de la Conferencia Episcopal, el deterioro social exige una mayor apertura al diálogo y a la construcción de consensos.
En esa línea, reivindicó el rol histórico de la Iglesia como puente entre distintos sectores políticos y sociales. “La vocación del diálogo no debería faltar nunca”, afirmó. Y advirtió que muchas veces quienes gobiernan “creen que tienen todas las soluciones” y buscan avanzar sin escuchar otras voces.
“Nosotros creemos que las soluciones se construyen de otra manera y que es pudiendo juntar a todos”, planteó. Finalmente, recordó experiencias de articulación durante momentos críticos de la historia argentina, como la crisis de 2001, y consideró necesario evitar escenarios de mayor conflictividad social. “Todavía no estamos en un nivel dramático de estallido, y justamente por eso hay que buscar que no lleguemos a una situación así”, concluyó.








