En diálogo con Gustavo Sylvestre en Radio 10, la diputada nacional por PTS-FITU analizó la masiva movilización del 24 de marzo y dejó definiciones políticas sobre derechos humanos, el presente del gobierno y los debates que se abren hacia adelante.
Tras participar durante horas de la jornada —incluida la vigilia previa—, la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman destacó el carácter federal y transversal de la convocatoria. “Mostró que es una sociedad que no abandona la pelea por memoria, verdad y justicia”, sostuvo, al tiempo que subrayó un dato central: la presencia de nuevas generaciones.
Según explicó, buena parte de los manifestantes no vivió la última dictadura o lo hizo siendo muy pequeña, pero hoy toma esas banderas con una “nueva apropiación” y mayor potencia. “Eso impide que los grupos que intentan relativizar o retroceder puedan avanzar cualitativamente”, afirmó.
En ese sentido, la dirigente del Frente de Izquierda consideró que la movilización también funcionó como una respuesta a discursos negacionistas y provocaciones recientes. Sin mencionarlo directamente, apuntó contra el gobierno de Javier Milei por intentar reinstalar debates ya saldados en la sociedad. “Aunque algunos quieran dar vuelta la página, ayer se demostró que la memoria está vigente en el presente y proyecta el futuro”, planteó.
La entrevista también abordó el rol de sectores civiles durante la dictadura, en particular el de ciertos medios de comunicación. Bregman recordó casos emblemáticos como el del periodista Jacobo Timerman y denunció la complicidad de parte de la prensa en la construcción de relatos falsos o encubrimientos. “Es importante volver sobre estos temas, porque muestran cómo operaban esas estructuras”, señaló, al tiempo que reivindicó el trabajo de reconstrucción histórica en causas judiciales.
En relación a las cifras de desaparecidos, la diputada cuestionó los intentos de relativización y remarcó que los números iniciales surgidos de la CONADEP reflejan apenas una parte de los casos, en un contexto de miedo y limitaciones para denunciar. “A medida que avanzan los juicios siguen apareciendo nuevos casos, lo que confirma la magnitud del terrorismo de Estado”, explicó.
Consultada por la aparente contradicción entre una movilización multitudinaria y un escenario político con predominio de la derecha, Bregman ofreció una lectura crítica de la dirigencia. “No es el pueblo el que se aleja de esas banderas, muchas veces es la dirigencia la que no las interpreta o se distancia”, sostuvo. En esa línea, llamó a no ceder en principios frente a discursos que buscan relativizar los crímenes de la dictadura.
Finalmente, la legisladora advirtió sobre otro frente de conflicto: el intento de avanzar sobre la ley de glaciares. Denunció que su modificación pondría en riesgo fuentes estratégicas de agua y respondió a intereses económicos concentrados. “No es desarrollo, es depredación. Ya lo vimos en los ‘90: provincias con megaminería que siguen siendo de las más pobres”, afirmó.
La entrevista dejó como saldo una doble advertencia: por un lado, la vigencia de una memoria colectiva que se renueva generacionalmente; por otro, la necesidad de traducir esa fuerza social en decisiones políticas que enfrenten tanto el negacionismo como los intereses económicos que, según Bregman, aún conservan poder en la Argentina.






