En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, el dirigente peronista lanzó duras críticas al presidente y convocó a la reconstrucción de una alternativa política amplia frente al actual escenario institucional y económico.
En el aire de Radio 10, el ex ministro de Agricultura Julián Domínguez cuestionó el comportamiento del presidente Milei en el Congreso y consideró que el peronismo debió haber tenido una reacción más contundente ante los agravios dirigidos a Cristina Fernández de Kirchner y a la memoria de Néstor Kirchner.
“Yo fui presidente de la Cámara y doy una opinión personal: el peronismo se tendría que haber levantado y haberse ido”, sostuvo. Y agregó: “El Presidente no puede prostituir la institucionalidad de la Nación ni faltarle el respeto a la oposición como lo hizo”.
No obstante, defendió la conducción parlamentaria del bloque de Unión por la Patria: “La tarea de Germán Martínez al frente del bloque es impresionante. Ha logrado contener un espacio que, mayoritariamente, se mantuvo unido en medio de semejante imbecilidad, perversidad y torpeza republicana”.
“Cristina es una presa política”
Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista se dio cuando Domínguez se refirió a la situación judicial de la ex presidenta. Tras un breve corte en la comunicación, retomó con una definición tajante:
“Lo que exteriorizó el Presidente, con la torpeza que lo caracteriza, es que Cristina es una presa política perseguida por este gobierno”.
En ese marco, acusó al mandatario de ubicarse en un “estado preconstitucional”:
“Asume para sí la función judicial, la legislativa y la ejecutiva. Es una locura desde el punto de vista institucional. Es autoritarismo pleno, buscar convertirse en rey, en emperador de un Estado absolutista”.
Según Domínguez, el jefe de Estado “utiliza la perversidad, la infamia y la descalificación para justificar que no tiene nada para ofrecerle a la Nación” y sostuvo que, tras el tramo de acusaciones en su discurso, “cuando se miró frente al espejo de su propia gestión, perdió todo tipo de intensidad porque no tiene nada para decir”.
“No podemos aceptar marchar al precipicio”
El ex ministro llamó a una reacción política y social frente a lo que describió como un proceso de desorganización institucional y deterioro social.
“No podemos aceptar mansamente marchar al precipicio de la historia. Este Presidente está llevando a la Argentina a una caída que no tiene piso”, advirtió. Y vinculó ese diagnóstico con indicadores sociales: “Hay que mirar las muertes de mayores de 65 años, el suicidio juvenil, la falta de un proyecto de país”.
Domínguez también apeló a la memoria de los gobiernos peronistas para contrastar la situación actual:
“No hay ningún argentino que pueda decir que con los gobiernos del peronismo estuvo peor que en el presente”, afirmó, y añadió que en el “mano a mano” con la gente, “nadie te va a decir que vivía peor que ahora”.
Unidad amplia y nuevas mayorías
Consultado sobre la necesidad de construir una alternativa política sólida, Domínguez aseguró que percibe “síntomas de esperanza” en reuniones partidarias, universidades, sindicatos y gobernaciones.
“Va a llegar el momento en que todo eso se unifique en una estrategia común. No tengo la menor duda”, expresó.
En esa línea, pidió superar miradas sectoriales: “No está en juego el peronismo, está en juego el destino de la Argentina. O interpretamos una nueva mayoría social, productiva y cultural, o el peronismo no tiene razón de ser”.
Y retomó una idea del Papa: “Es la unidad del poliedro del que hablaba Francisco: cada parte es importante. El que quiera conducir tiene que tener la capacidad de conducir lo diverso”.
Finalmente, llamó a “salir a la calle, caminar y poner todo el esfuerzo vital al servicio de dejarle a las próximas generaciones un país que pueda reencontrarse en un destino común”, y reivindicó la necesidad de “defender el trabajo, la producción y la industria para que los chicos no se maten ni se vayan del país”.



