La crisis que atraviesan las pequeñas y medianas empresas en la Argentina suma cada día nuevos capítulos dramáticos. Esta vez, el diagnóstico llegó de la mano de Adrián Mercado, especialista en subastas industriales y profundo conocedor del entramado pyme, quien describió en Mañana Sylvestre por Radio 10 un escenario “mucho peor que una pandemia”.
La crisis económica impacta de lleno en las pequeñas y medianas empresas y en el aire de Mañana Sylvestre, el experto en subastas Adrián Mercado dio detallas de la situación actual para la pequeña industria que a su juicio se agravó de manera acelerada desde el inicio del actual gobierno. “Nosotros hablamos en febrero de 2024 y ya en ese momento tenía un promedio de cinco a siete consultas semanales de empresas que veían lo que se venía”, recordó. Hoy, el número se multiplicó: “Ahora tenemos un promedio de 25 a 30 pymes por semana que nos están llamando”.
Uno de los golpes iniciales más fuertes, señaló, fue la eliminación del compre nacional. “Una de las primeras medidas fue anular el compre nacional en las compras del Estado. Eso fue durísimo y ya te daba a entender por dónde iba a ir la mano”, afirmó.
Máquinas que no valen nada y cierres inevitables
El cuadro es todavía más crudo cuando las empresas intentan liquidar activos para enfrentar indemnizaciones o deudas. “Lo lamentable es que no hay compradores para esas máquinas. Todos están en la misma situación”, explicó Mercado. En muchos casos, ni siquiera alcanza para cumplir con los trabajadores: “No les alcanza ni para cubrir el 20 o 30% del personal que van a despedir”.
La crisis se profundiza especialmente en el interior del país. “En el Gran Buenos Aires todavía se puede defender algo, pero en el interior no tenés compradores por ningún lado”, advirtió. Y agregó una postal extrema: “Hay casos en los que tenés que decirles que llamen a un chatarrero y tiren todo por chatarra porque no te lo va a comprar nadie”.
A esto se suma la situación de los alquileres industriales. “Hay fábricas que deben tres o cuatro meses de alquiler, el dueño los está desalojando y no saben qué hacer con las máquinas adentro”, relató.
Despidos, importaciones y salarios pulverizados
Mercado anticipó que el escenario seguirá empeorando. “Esto se va a profundizar totalmente”, afirmó, y explicó que enero y febrero fueron meses de enorme cantidad de consultas: “No pudimos tomar vacaciones, no porque no quisiéramos, sino porque desgraciadamente tenemos trabajo”.
Entre los sectores más golpeados mencionó al textil, la industria vial y la línea blanca. “Las empresas viales se desplomaron con la paralización de la obra pública. La industria de electrodomésticos está vendiendo al costo”, señaló, y remarcó que el problema de fondo es la caída del poder adquisitivo: “El salario nunca va a estar a la altura para poder comprar. La gente primero come o paga el alquiler”.
Créditos, remates y una bomba financiera
Uno de los datos más alarmantes que dejó la entrevista fue el impacto del endeudamiento. “Por favor, no saquen créditos en los bancos”, pidió Mercado y explicó que «la cartera de los bancos cayó un 50% por gente que no puede pagar. Se están rematando autos y motos de personas que compraron en 2024 y hoy no pueden pagar la cuota”.
El número es contundente: “Se están rematando cerca de 500.000 motos y vehículos por semana”, afirmó, vinculando este fenómeno con el crecimiento de la morosidad, los cheques rechazados y la ruptura de la cadena de pagos.
“Esto no es corregir, es destruir”
En el tramo final, Mercado fue categórico con la orientación del modelo económico. “Había cosas para corregir del gobierno anterior, pero no a destruir. Esto es peor que una pandemia”, sostuvo. Y comparó: “En pandemia el Estado estuvo presente con las pymes: no aumentaban la luz ni el gas. Hoy la luz subió 350% y el gas 600% para los negocios. ¿Qué necesidad había?”.
Para el especialista, el resultado es inevitable: “El industrial ya está. Si alguno tenía una lucecita de esperanza de que esto cambiara, ya se dio cuenta de que no. ¿Qué le queda? Cerrar”.



