Un informe reciente elaborado por Fundar expone una de las peores caídas del entramado empresarial argentino de las últimas décadas. Así lo explicó el economista Nicolás Sidicaro, licenciado por la Universidad de Buenos Aires, quien advirtió en Mañana Sylvestre que el proceso de cierres no solo continúa, sino que podría profundizarse en los próximos meses.
“Lo que vemos es una caída fenomenal en la cantidad de empresas”, señaló el economista Nicolás Sidicaro en diálogo con Gustavo Sylvestre en Radio 10. Según detalló, tomando como referencia el último dato disponible —noviembre de 2025—, “en el último año cerraron 10.123 empresas; solo en ese mes, 892”. Pero el dato más contundente aparece al observar el inicio del actual gobierno: “Desde noviembre de 2023 cerraron 21.938 empresas”.
El economista subrayó que se trata de “la peor caída en los primeros 24 meses de un gobierno desde 2003”, período desde el cual existe una serie estadística completa. Y agregó una advertencia clave: “No se percibe una recuperación de los puestos de trabajo, por lo que deberíamos seguir viendo una caída constante en la cantidad de empresas”.
Sidicaro explicó que la contracción atraviesa casi todo el mapa productivo. “Casi todos los sectores económicos muestran caídas en el último mes, en el último año y desde noviembre de 2023”, indicó. Aunque reconoció que “seis sectores crecieron levemente en el último mes”, aclaró que “en el último año cayeron 14 sectores y en los últimos dos años, 15”.
El impacto es especialmente grave en actividades intensivas en empleo. “Principalmente en sectores muy importantes para los puestos de trabajo, como la industria manufacturera”, remarcó. En ese marco, mencionó el caso de FATE como ejemplo emblemático: “Así como está FATE, están los proveedores de FATE”.
El mismo efecto en cadena se observó tras el cierre de la planta de Whirlpool Pilar. “Afectó a proveedores de logística y de piezas plásticas”, explicó Sidicaro, y sostuvo que este patrón “se replica en gran parte de los sectores económicos”.
Consultado sobre qué rubros logran escapar a la crisis, fue claro: “Se salvan dos o tres nada más”. Entre ellos, mencionó energía, petróleo y minería, impulsados por el auge de Vaca Muerta. “El boom es muy claro”, dijo, aunque aclaró que se trata de sectores con bajo impacto en empleo masivo.
En ese sentido, Sidicaro cuestionó la lectura optimista del crecimiento económico. “Probablemente en 2025 el país haya crecido alrededor del 4% o más”, señaló, pero advirtió que ese crecimiento está concentrado. “Petróleo, minería y servicios financieros no son grandes generadores de empleo”, explicó, y añadió que otros sectores que crecieron, como comercio, hoteles o construcción, “no generan tantos puestos de trabajo registrados”.
El resultado, según el economista, es una precarización creciente. “Se pierden muchos más puestos de trabajo registrados de los que se ganan”, afirmó. Y detalló: “Cada vez vemos más monotributistas, más cuentapropistas informales y más empleo asalariado pero no registrado”.
Finalmente, Sidicaro vinculó la crisis industrial con la apertura económica. “Lo que antes se vendía como industria nacional ahora se reemplaza por importaciones, principalmente chinas”, explicó. “Hay una apertura económica junto con una caída de ingresos, lo que termina generando una caída fenomenal de la industria”.



