Tras la aprobación en el Senado de una reforma laboral fuertemente cuestionada por amplios sectores sociales y sindicales, el legislador porteño Leandro Santoro aseguró que el oficialismo muestra una profunda debilidad política y llamó a construir una estrategia clara para frenar el proyecto en la Cámara de Diputados.
En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, el legislador porteño por Unión por la Patria Leandro Santoro fue contundente al analizar la jornada parlamentaria: “Primero, la desesperación del Gobierno por negociar con los traidores para que les hagan la ley. Y eso habla de una realidad: este es un gigante con pies de barro”, afirmó.
El dirigente señaló que la necesidad del Ejecutivo de intervenir directamente en las negociaciones de último momento expone su fragilidad: “Que hayan tenido que instalar la mesa política en el Senado habla, por un lado, de la voluntad de algunos de venderse, y por otro, de la debilidad política de ellos, que tienen que estar en primera línea para garantizar que la operación se haga”.
En ese contexto, Santoro subrayó la importancia de la movilización social como límite al avance del proyecto oficialista. “Por eso es tan importante la presencia popular en la calle. De los militantes, de los dirigentes y también de las personas comunes que no tienen adscripción partidaria”, sostuvo. Y agregó: “Mientras más independiente sea la marcha, más potente va a ser el mensaje de que esto es un ataque contra la sociedad”.
El legislador rechazó la narrativa del Gobierno que intenta reducir el impacto de la reforma a los trabajadores formales. “No es un ataque contra la política ni contra seis millones de trabajadores formales. Acá hay un ataque contra todos los laburantes del país: los autónomos, los independientes, los informales y los formales”, remarcó.
En esa línea, explicó que el recorte de derechos laborales tiene consecuencias macroeconómicas directas: “Cuando avanzás contra los derechos laborales, quitás poder adquisitivo, quitás demanda, y eso es lo que termina provocando una recesión en la economía argentina”.
Santoro ejemplificó el impacto en los trabajadores de plataformas y en el empleo informal: “Si hacés Rappi o Uber y hay menos plata en la calle, pasan dos cosas: tenés más desocupados que se vuelcan a esas actividades y menos gente que consume. Eso termina perjudicando al conjunto del pueblo trabajador”.
Finalmente, insistió en que la discusión no es sectorial sino estructural: “La política económica va contra todos, también contra el monotributista. No es cierto que esto sea un problema de unos pocos; es un problema de toda la sociedad”.
Con un mensaje de alerta y convocatoria, Santoro dejó en claro que la disputa ahora se traslada a Diputados, donde la resistencia política y social buscará frenar lo que definió como “un ataque generalizado contra los derechos y el trabajo en la Argentina”.



