El abogado laboralista Gustavo Ciampa cuestionó con dureza el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y aseguró que, pese a las modificaciones anunciadas en negociaciones con gobernadores, bancos y algunos sectores sindicales, “no hay ninguna mejora en la situación de los trabajadores”.
En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, el abogado experto en temas laborales Gustavo Ciampa sostuvo que los cambios introducidos son meramente superficiales: “Lo que cambiaron es cosmético. En su esencia y en su lineamiento, el proyecto sigue siendo lo que es: un ataque a la dignidad de los trabajadores y trabajadoras”, afirmó.
Uno de los puntos que el abogado calificó como más graves es la posibilidad de que los empleadores paguen las indemnizaciones en cuotas incluso después de una sentencia firme. “Después de seis u ocho años esperando y reclamando para cobrar, cuando hay una condena que ya no puede ser recurrida, el proyecto le da la opción al empleador de pagar en cuotas”, explicó. Y comparó: “Ese derecho no lo tienen los trabajadores cuando les reclaman deudas los bancos o las compañías de seguros”.
Ciampa detalló que el Gobierno redujo la cantidad de cuotas, pero sin modificar el fondo del problema: “Antes eran 12 o 18 cuotas, ahora seis o doce. Eso no cambia nada sustancial”, remarcó.
Además, alertó sobre derogaciones centrales del derecho laboral: “El proyecto suprime la disposición que obliga a los empleadores a preservar la dignidad de las personas que trabajan y también elimina el principio de justicia social como criterio de interpretación de la ley”, señaló.
Otro punto que el abogado buscó aclarar fue el alcance de la reforma. “Se ha inducido a error diciendo que esto es solo para trabajadores nuevos. No es así. Alcanza a todos, incluso a los que ya están trabajando”, advirtió. Y agregó: “Si este proyecto se convierte en ley, a los trabajadores actuales les van a reducir indemnizaciones, les van a poder extender la jornada hasta 12 horas y cambiarles días y horarios de trabajo”.
En ese sentido, fue contundente: “No van a poder prever su vida ni organizarse más allá de la fase laboral”.
Frente al argumento oficial de que la ley no sería retroactiva, Ciampa explicó la diferencia jurídica: “La ley no puede aplicarse retroactivamente a un despido del año pasado, pero sí se aplica de manera inmediata a los actos que ocurran durante su vigencia. Un despido bajo esta ley se indemniza como dice el proyecto, aunque el trabajador haya sido contratado antes”.
También anticipó un aumento de la conflictividad judicial: “La litigiosidad en la Argentina es muy baja, menos del 2% de los trabajadores que tienen derecho a juicio lo hacen. Con esta ley, cada despido con indemnización reducida, cada hora extra no pagada, va a terminar en un juicio”, sostuvo.
Por último, cuestionó la intención del Gobierno de trasladar la justicia laboral nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. “Es constitucionalmente inadecuado. La Ciudad no es una provincia y no tiene facultades para tener un derecho laboral propio”, explicó, y advirtió sobre el objetivo político de fondo: “Lo que buscan es transformar la justicia del trabajo en una justicia patronal”.
La entrevista cerró con una definición clara del abogado: “Cada vez menos derechos y todo en beneficio de los patrones”.



