El empresario textil con más de 60 años de trayectoria en el sector, realizó un fuerte descargo al aire de Mañana Sylvestre por Radio 10, donde cuestionó duramente las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, contra la industria nacional.
“Este ministro no solamente dice que ustedes roban, sino que dice que nunca se compró ropa en la Argentina”, señaló el empresario Camilo Alan, visiblemente molesto. Y fue más allá: “Este ministro trabaja para los Estados Unidos y nos aplica intereses usurarios a nosotros”.
Durante la entrevista, el empresario apuntó contra el modelo financiero del actual gobierno: “Es pura especulación financiera, nada de producción. No habla ni de producción ni de economías regionales”. En ese sentido, remarcó que las tasas de interés “son tremendas”, aun cuando “dicen que la inflación es del 2%”.
Alan advirtió que el Estado está incentivando la relocalización industrial en otros países: “El gobierno nos apoya para irnos a Brasil, como está apoyando a las industrias allá, y está llevando empleados a trabajar allá”. Y contrastó esa situación con la realidad local: “Acá invertimos, compramos maquinaria de última generación y ahora la tienen que vender”.
El empresario detalló que durante los últimos años el sector hizo un fuerte esfuerzo de modernización: “Compramos máquinas chinas, alemanas, japonesas… nos tecnificamos. Invertimos. No compramos dólares ni pusimos la plata en el banco: compramos máquinas”. Sin embargo, alertó que ese proceso hoy está en riesgo.
En otro tramo del diálogo, se refirió al impacto social del ajuste: “Ya se destruyeron el 15% de los empleos del sector. Cerraron más de 550 empresas textiles, indumentarias y de calzado en lo que va del gobierno”. Y se preguntó: “¿Dónde va a parar la gente? ¿Qué va a pasar con los trabajadores?”.
Alan también desmintió las acusaciones contra los empresarios textiles: “Si dicen que alguien tiene avión privado, que digan nombre y apellido”. Y defendió los precios de la producción nacional, destacando la relación entre calidad y costo en su propio local: “La gente se sorprendió por la calidad, el diseño y el precio”.
Finalmente, dejó un mensaje contundente: “Lo único que hago es trabajar. Invertimos fortunas y ahora vienen a destruir todo”.


