Choferes de aplicaciones de transporte en distintos puntos del país anunciaron un apagón para el martes 3 de febrero, en reclamo por tarifas atrasadas, comisiones elevadas y falta de regulación, una situación que —advierten— vuelve cada vez más difícil sostener la actividad. Así lo expresó Luis Argüello, chofer de Uber en Alta Gracia, Córdoba, en diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10.
“Está complicado, sinceramente está complicado”, resumió Luis Argüello, chofer de la app Uber en Alta Gracia, provincia de Córdoba, al describir la situación cotidiana de los conductores. Según explicó en Mañana Sylvestre, las tarifas que paga la aplicación “se manejan por un algoritmo que no va de la mano de la inflación, ni del aumento del combustible, los peajes o los repuestos”, lo que impacta directamente en el mantenimiento de los vehículos.
Uno de los principales puntos del reclamo es la comisión que se queda la plataforma. “Es del 25% y es variable, o sea, de 25 para arriba”, detalló. En términos concretos, explicó: “De un viaje de 20 mil pesos, la aplicación se queda por lo menos con 5 mil”.
En cuanto a los ingresos diarios, Argüello señaló que, en promedio, “la aplicación te paga alrededor de 10 mil pesos por hora”, aunque aclaró que ese número se vuelve cada vez más difícil de sostener. “Cada vez hay más vehículos trabajando porque mucha gente perdió su fuente laboral y se volcó a las aplicaciones”, afirmó.
Ese exceso de oferta, sumado a promociones permanentes, genera una fuerte caída de los ingresos: “Hay tantos choferes y tan poca demanda que baja muchísimo la tarifa. Acá nos salen viajes de 1.500 o 1.800 pesos”, graficó.
Además, explicó que el problema ya no es solo de quienes trabajan exclusivamente con apps: “Las remiserías y los taxistas también se han volcado a este tipo de aplicaciones, entonces se vuelve insostenible la cantidad de autos que hay en la calle”.
En ese contexto, confirmó la medida de fuerza: “El martes 3 vamos a hacer un apagón, no salir a trabajar, para que esto se haga visible y nos apoyen”. Sin embargo, lamentó la falta de acompañamiento de otros sectores: “Remiseros y taxistas no nos apoyan mucho, pero no se dan cuenta de que esto nos afecta a todos, porque ellos mismos hoy trabajan con estas aplicaciones”.
Argüello puso el foco en los choferes que alquilan vehículos, uno de los sectores más golpeados: “Tienen un gasto fijo de 60 mil pesos diarios para salir a la calle. En un turno de 12 horas se van con 30 o 40 mil pesos en el bolsillo”, explicó.
A la crisis económica se suma ahora un problema legal. En Alta Gracia, en marzo entraría en vigencia una ordenanza municipal que regula el transporte. “Si las aplicaciones no se presentan ni se registran en la ciudad, nosotros quedaríamos como trabajadores ilegales”, advirtió. Y agregó: “Ni siquiera se preocupan por inscribirse para que podamos seguir trabajando como corresponde”.
Argüello tiene 44 años y trabaja hace un año como chofer de Uber. Antes fue camionero durante más de dos décadas. “La empresa empezó a ofrecer retiros voluntarios, bajaron mucho las ventas y yo ya tenía 23 años de trabajo, físicamente estaba cansado”, contó. Con la indemnización, decidió invertir y salir a trabajar con su propio auto.
“Uno busca generar ingresos, pero así se hace cada vez más difícil”, concluyó, al tiempo que llamó a visibilizar el reclamo y abrir un canal de diálogo con las plataformas y las autoridades.




