El secretario general adjunto de SMATA y diputado nacional por el peronismo, Mario Manrique, advirtió en Mañana Sylvestre sobre la delicada situación que atraviesa la industria automotriz, tras confirmarse parates de planta y suspensiones para al menos 600 trabajadores en General Motors, en la planta de General Alvear, Santa Fe.
En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, Manrique explicó que la crisis responde tanto a factores locales como globales, pero puso el foco en las políticas económicas del Gobierno nacional. “El tema viene por problemas locales, que son obviamente las políticas económicas que se están llevando adelante, y también por problemas globales”, señaló.
El dirigente sindical remarcó que General Motors aún no logró definir un nuevo modelo para producir en el país y que la situación se agrava por el enfriamiento del mercado interno. “General Motors todavía no pudo ratificar un modelo nuevo para su planta y, agregado al enfriamiento del mercado local, las bajas de ventas de autos nacionales cada vez son más profundas”, sostuvo.
En ese sentido, alertó sobre la creciente primacía de los vehículos importados: “Las producciones bajaron casi un 20%, un 15% con respecto al año 2024, y las ventas aumentaron. O sea, estamos vendiendo más importado que autos nacionales”.
Manrique también señaló la pérdida de competitividad frente a otros países y cuestionó el esquema impositivo. “No podemos ser competitivos con este tipo de cambio y la matriz impositiva que pesa sobre la producción. Hemos perdido mercado en Brasil a manos de los chinos también”, afirmó.
Consultado sobre si está en riesgo la existencia misma de la industria automotriz en la Argentina, el dirigente fue categórico: “No está en riesgo su existencia, lo que está en riesgo es su volumen. Vos hoy podés tener once terminales y te pueden quedar cinco”.
Además, destacó el rol estratégico del sector: “La industria automotriz llegó a ser la tercera o cuarta generadora de divisas para la Nación. No es una industria cualquiera”, y remarcó que la carga impositiva sobre la producción oscila entre el 45 y el 55 por ciento. “Con un dólar mentiroso es muy difícil ganar mercado”, agregó.
Finalmente, Manrique cuestionó el rumbo económico del Gobierno y advirtió sobre sus consecuencias sociales. “El gobierno no piensa en la industria, no habla de industria en ningún lado. Tenemos otro modelo económico que apunta a otras variables y, si la economía no da un giro, indefectiblemente la situación va a empeorar”, concluyó.




