El presidente comunal de María Teresa, localidad del departamento General López ubicada a 170 kilómetros de Rosario, Gonzalo Goyechea, explicó en Mañana Sylvestre la decisión adoptada por la comuna para combatir el uso de motos con escapes libres y ruidos molestos, una problemática que afecta a pueblos y ciudades de todo el país.
“Los vecinos y las vecinas ya estaban podridos, cansados del ruido que generan en forma voluntaria”, afirmó Goyechea, al describir una situación que se intensifica durante el verano y altera la convivencia comunitaria.
El jefe comunal detalló que no se trata de fallas mecánicas accidentales. “No es que hacen ruido porque se les rompió el caño de escape: modifican las motos para que hagan ruido. Incluso hacen cortes para que suenen como disparos, y compiten entre ellos”, relató.
Si bien la comuna realizaba controles junto a la policía, Goyechea reconoció que no alcanzaba. “No perseguimos motos a alta velocidad por infracciones de tránsito, porque eso puede provocar que se lastimen ellos o terceros. Encima después los tenemos que cuidar con la salud pública”, explicó.
Ante la persistencia del problema, la comuna decidió avanzar con una medida inédita: sanciones económicas y administrativas indirectas. “Si el que anda haciendo ruido o su familiar es proveedor de la comuna, no le compramos más. Si es prestador de servicios, no lo contratamos más”, sostuvo.
La decisión también alcanza a beneficios y trámites municipales. “Si reciben ayuda social de la comuna, no la van a tener. Y cuando vengan a buscar la licencia de conducir, no se la vamos a dar si no tienen libre deuda”, advirtió Goyechea. “Por más que digan que la necesitan para trabajar, lo hubiesen pensado antes”, agregó.
La medida fue comunicada públicamente el sábado pasado y tuvo un efecto inmediato. “Este fin de semana, en María Teresa hubo una tranquilidad enorme. No hubo ruido, no hubo motos molestando”, celebró el presidente comunal. Según contó, los propios vecinos le transmitieron su sorpresa: “Vos fijate que hay una tranquilidad bárbara”.
Goyechea subrayó que la comuna también combina control con políticas de acompañamiento. “De forma gratuita, si una moto tiene el caño de escape en condiciones, se le entrega una oblea que indica que está habilitada para circular”, explicó. Además, señaló que si un vecino no puede afrontar una reparación básica, la comuna lo asiste: “Si no tiene luces o se le rompió el escape y no puede arreglarlo, se lo arreglamos nosotros”.
“Queremos proteger al que anda en la moto y mejorar la seguridad de todas las personas”, remarcó, y sostuvo que la decisión fue tomada porque “lo pedían los vecinos y las vecinas de manera permanente”.
Finalmente, Goyechea consideró que el caso de María Teresa refleja un problema extendido. “Es una problemática de muchas ciudades, donde no se respeta nada y no se sabe qué hacer”, afirmó, aunque destacó que la experiencia local demostró que “cuando se toma una determinación firme, la convivencia mejora”.




