La vicegobernadora de Córdoba aseguró que la provincia atraviesa una muy buena temporada turística, con números superiores a los del año pasado, y defendió con firmeza el rol del Estado provincial en el acompañamiento de festivales y eventos culturales, en medio de la polémica generada por la presencia de Javier Milei en el Festival de Jesús María.
“La verdad que el año pasado fuimos el primer destino doméstico elegido de la Argentina y creo que este año vamos a estar en las mismas condiciones”, afirmó la vicegobernadora de Córdoba, Miriam Prunotto, al ser consultada sobre el balance de la temporada. En Mañana Sylvestre precisó que la provincia registra “un crecimiento de más de un 10% en las visitas respecto al año pasado”, un dato que consideró altamente positivo en el actual contexto económico.
La vicegobernadora reconoció, no obstante, un cambio en el comportamiento del turista. “Se ve que es mucho más gasolero, no es la misma inversión que el año pasado y mucho menos que los años anteriores en el gasto diario”, explicó, aunque remarcó que, pese a los recortes en el consumo, el balance general sigue siendo alentador.
En términos concretos, detalló que el último fin de semana completo cerró con 480 mil visitantes. “Es un número muy importante”, subrayó, y lo vinculó con una decisión estratégica del gobierno provincial: la sanción de una ley que declara al turismo, la cultura, el deporte y el entretenimiento como industria. “Tienen los mismos beneficios que cualquier industria en Córdoba, como ingresos brutos cero e incentivos impositivos importantes para que vengan a invertir”, explicó.
Prunotto destacó además el impacto laboral del sector: “Da mano de obra a 760 mil trabajadores de manera directa”, y contrastó esa cifra con la industria automotriz. “Córdoba es conocida por su industria automotriz y sin embargo no llega a 5 mil personas trabajando, mientras que acá estamos hablando de 760 mil”, remarcó.
En ese marco, puso en valor el componente humano del turismo: “Es algo que la inteligencia artificial no puede reemplazar. El que te atiendan en un restaurante, en un teatro, en un cine o en un centro cultural siempre son personas físicas”.
La vicegobernadora también resaltó el carácter federal y territorial de la política turística cordobesa. “Tenemos 427 municipios y comunas y más de 600 festivales a lo largo del año”, señaló. Como ejemplo, mencionó su presencia en la Fiesta Nacional del Olivo, en Cruz del Eje. “Más de 15 mil personas visitando la ciudad, con la hotelería completa, artesanos y emprendedores que pudieron trabajar y vender sus productos”, detalló.
Sobre el acompañamiento del Estado, fue categórica: “En todos los festivales siempre estamos acompañando, ya sea con aportes o con seguridad”. Y agregó: “Tratamos de que todos los eventos sean familiares, desde un Cosquín Rock hasta un festival en una localidad que no llega a 500 habitantes”.
Consultada por la polémica en torno a los festivales y las críticas del presidente Milei, Prunotto sostuvo que estos eventos no representan un gasto, sino una inversión. “Que se empape un poco de lo que pasa en el interior del interior. Estos eventos no es que uno gasta, invierte”, afirmó. “Invierten en seguridad, en espectáculos y en mover las economías regionales”, sostuvo.
En esa línea, advirtió sobre una mirada exclusivamente fiscalista: “La economía no es solo el superávit fiscal. Tiene que ver con aparatos productivos donde se mueven estas economías”. Y alertó: “Si nos quedamos únicamente con mantener el superávit con recorte, en algún momento esto va a empezar a decaer”.
La vicegobernadora también vinculó los ajustes nacionales con un aumento de la demanda social en la provincia. “El año pasado la salud pública aumentó un 44% la demanda y la matrícula en las escuelas públicas un 30%”, indicó, y sostuvo que Córdoba puede absorber ese impacto “porque tenemos un Estado presente y superávit fiscal desde hace más de 20 años que se reinvierte en los cordobeses”.
Finalmente, defendió con énfasis el Festival de Jesús María, al que definió como “100% solidario”. “El 60% de lo recaudado va a las cooperadoras de 24 escuelas y el otro 40% se guarda para la reinversión del próximo festival”, explicó. Además, desmintió que se trate de un evento privado: “No lo organizan privados, lo organizan cooperadoras escolares y organizaciones intermedias”.
Prunotto subrayó el trabajo voluntario que sostiene el festival. “Hay más de 2.500 personas trabajando de manera voluntaria: chicos, padres y comisiones escolares”, y concluyó con una definición política: “Fortalecer el entramado social también es hacer política. Es la política que defendemos en Córdoba: estar presentes y llevar soluciones a la gente”.
De este modo, la vicegobernadora cerró una defensa integral del turismo, la cultura y los festivales como herramientas centrales para el desarrollo económico, social y regional de la provincia.




