En entrevista Mañana Sylvestre por Radio 10, el periodista y presidente de Victoriano Arenas el periodista y DT de Victoriano Arenas relató en detalle la violenta agresión que sufrió en el marco del partido entre su club y Central Ballester, y denunció un preocupante entramado de violencia, impunidad y apuestas clandestinas en el fútbol del ascenso.
“Estoy con el cuerpo muy dolorido”, dijo Luis Ventura en el aire de Radio 10 y comentó: “Me doy cuenta que recibí un par de golpes previos al que me desmorona, justamente en la cabeza. Y en las costillas. A veces uno vive las cosas desde su óptica, pero cuando lo ves desde afuera, pasan otras cosas”. El DT de Victoriano Arenas fue víctima de la violencia en el fútbol tras ser golpeado por barras de Ballester al finalizar el encuentro por el torneo de Primera C.
Según su testimonio, tras finalizar el partido, “entraron de la tribuna con una escalera, con facas, tumberas. El vestuario quedó pintado de sangre. Nadie lo dijo.”
Ventura aseguró que hubo un intento deliberado de tergiversar lo sucedido: “Vinieron a armar un falso relato, como que nosotros habíamos roto un termotanque. ¿Vos te pensás que me voy a ir de Lanús a romper un termotanque?”.
Sobre la falta de presencia policial en el lugar, fue categórico: “El presidente de Ballester dice que contrató 70 policías. ¿Dónde estaban? Mirá los videos. Cuando se arma la bronca, no había un puto policía.”.
Y fue más allá: “Hasta una policía terminó fracturada. Zona liberada. Lo tapan todo.”El periodista también reveló que parte del conflicto podría estar vinculado a un jugador que él mismo había separado del plantel por estar implicado en apuestas clandestinas: “Le decían el cangrejo, porque iba para atrás. Arreglaba partidos. Cuando tuve las pruebas, le dije al presidente del club: o lo rajás o me voy yo”.
Ventura confesó que estuvo con un fiscal y un comisario hasta altas horas de la noche declarando: “Los victimarios se están haciendo pasar por víctimas.” Y lamentó que, pese a ser figura pública, se vea obligado a convivir con el miedo: “¿Qué tengo que hacer para ir a un partido de fútbol? ¿Ir con un chaleco antibalas, una ametralladora?”.
También se refirió al impacto personal de no haber podido asistir a los premios Martín Fierro: “Yo quería ir al Martín Fierro, aunque sea a decir ‘hola’, por todo lo que luchamos desde la radio. Pero no pude. Me fui al hospital.”
“¿Por qué a esta edad me tengo que estar comiendo un piñazo?”, se preguntó Ventura al borde de la indignación. “Si me pega en la sien no la estoy contando”.
Por último, expresó su indignación por la falta de control en ciertos clubes del ascenso: “Estamos amparando a clubes que no deberían estar federados. No tendrían que estar compitiendo.”La denuncia de Ventura reabre el debate sobre la violencia en el fútbol argentino y la connivencia entre sectores dirigentes, barras y estructuras delictivas dentro del deporte.