El abogado y ex secretario general y de gestión de la Corte Suprema habló con Gustavo Sylvestre en Radio 10 sobre la ley de Salud Mental tras los dichos de la mamá de Chano Charpentier, y defendió los fundamentos en los que se basa el actual marco normativo.
Marina Charpentier, madre del cantante Chano abrió el debate acerca de la actual Ley de Salud Mental y reclamó una urgente reforma durante su participación en una jornada de reflexión en el Senado de la Nación.
La mamá de Chano habló del problema de adicción de su hijo, y entre llantos dijo: “No quiero tener que estar en el velorio de mi hijo».
Para hablar sobre la ley de Salud Mental conversamos con el abogado y ex secretario general y de gestión de la Corte Suprema, Alfredo Kraut, quien fue uno de los redactores del actual marco normativo.
«Lo que me pregunto es; ¿Por qué después de 12 años esta ley causa tanto impacto? Se la debate y discute, se la quiso modificar en 2017. Primero porque sigue vigente la idea de la peligrosidad del enfermo mental, del loco cuando la mayor cantidad de delitos las cometen personas que no tienen problemas mentales de salud”, expresó Kraut en Radio 10.
Afirmó que desde que la ley está vigente “se afectan intereses importantes, son sectores poderosos que quieren volver para atrás con la ley. Esta ley consagra importantes derechos a estas personas y hablo de los locos, porque tienen derechos, son pocos pero no se ejercen prácticamente ninguno. Es decir que es un colectivo devaluado, especialmente en el caso de las personas internadas que son más de 12.000 en Argentina”.
Agregó que “el manicomio es un negocio y el presupuesto que hoy se asigna a salud mental, un gran porcentaje se va a los monovalentes, a los fármacos y a clínicas psiquiátricas. Pensemos en el catering que se va en estos lugares. Se censaron 170 instituciones en Argentina”.
En charla con Sylvestre, Kraut sostuvo que el actual marco normativo “pone en cuestión lo que es el modelo psiquiátrico, una persona puede ser internada con absoluta facilidad, simplemente con un certificado médico firmado por un psiquiatra y a veces con el de neurofisiólogo y hay casos de oftalmólogos. Una doctrina que históricamente rigió hasta el 2000 decía que la Constitución terminaba en la puerta de las institucionales psiquiátrica”
A su vez, consideró que “casos extremos” como el de Chano Moreno Charpentier “no permiten juzgar una buena ley de salud mental». «No es fácil tener hijos con problemas de consumo de estupefacientes, y querrían que ellos estén encerrados de por vida, y esta ley trata de que eso no suceda más”.
“Hay prejuicios sociales contra el loco o contra el adicto, y es verdad que no hay lugares para internar, pero eso no es culpa de la ley ni del país», acotó el letrado.






