El director del Instituto de Neurociencias de Buenos Aires estuvo en Mañana Sylvestre y habló de los casos de “COVID largo”, donde algunos síntomas como cansancio y fatiga persisten semanas después de contraída la enfermedad. Además aconsejó un chequeo médico completo tras superar el cuadro, con el fin de detectar y prevenir otras afecciones.
«Nos encontramos con este síndrome de post-Covid-19, que se refiere a manifestaciones clínicas que pueden mantenerse en el tiempo más allá de que el paciente esté recuperado. Si bien los efectos del COVID-19 eran por vías respiratorias, en la zona pulmonar, ya se demostró que el COVID-19 tiene una afección multisistémica que tiene compromiso a nivel neurológico, cardíaco y vascular incluso gastrointestinal”, comentó el médico experto en neurología, Dr. Gustavo Petracca sobre las sintomatología experimentada por quienes desarrollaron el llamado “COVID largo”.
“Son síntomas que van más allá del periodo inicial de la enfermedad, los pacientes que ya se han recuperado pueden volver a presentar síntomas por hasta 3 meses. Lo más frecuente es la fatiga y el cansancio, que tiene que ver con la afección de las vías musculares que hace que la persona se sienta cansada. Y otro compromiso que puede tener está en el sistema nervioso central y en el cerebro. Muchos pacientes dicen que tienen dificultades para concentrarse, que hay lentitud para hacer determinada actividad y olvidos, lo que se llama niebla mental», apuntó.
A su vez, planteó la necesidad de acudir a un control médico post-COVID-19 para detectar cualquier anomalía sufrida tras el paso de la enfermedad.
“Toda persona que haya tenido COVID-19, con síntomas o no, es fundamental que se hagan un seguimiento y una evaluación clínica post-COVID-19 porque uno va a indagar alteraciones clínicas, previniéndolas o tratándolas”, indicó.







