“Hemos pedido al ministro (de Salud, Jorge) Lemus, y oportunamente se lo hemos pedido al juez Bonadio que descarten esa descabellada idea de prenderlas fuego, dejarlas arrumbadas y que nos las manden a Río Negro. Tenemos mucha necesidades en nuestra provincia y en lo poco que duró el programa en 2015 tuvimos un éxito absoluto. No hubo queja ni reclamo de ninguna familia en los 758 kits que entregamos en nuestra provincia, y fue el año en que estuvo en el punto más bajo el índice de mortalidad infantil, cuando se dieron 6,9 muertes sobre mil nacimientos”, explicó en diálogo con Gustavo Sylvestre, el diputado del FpV Martín Doñate.
El Plan Qunita ofrecía cunas, ropa y accesorios para los recién nacidos de mamás en situación de vulnerabilidad social y fue discontinuado por la administración Macri. El material se encuentra hoy arrumbado en galpones que cuestan cerca de $1 millón al Estado en concepto de alquiler mensual.
“Esta decisión signada por el odio y el revanchismo, descabelladamente absolutamente, lo que hace es seguir poniendo en peligro la vida de estos bebés”, dijo Doñate.
El legislador se mostró de acuerdo con el seguimiento de la investigación judicial que busca identificar posibles irregularidades en la compra de dichos accesorios, pero reclamó la urgente utilización de esos kits. “Si es por una pericia en particular no se necesitan tener 60.000 cunas tiradas”, enfatizó.
“No lo van a hacer porque no tienen sensibilidad social, tienen un modelo de exclusión que viene a tomar revancha a de aquellos programas que generaron derechos para todos los argentinos”, dijo.
Por último cuestionó la gestión llevada adelante en Río Negro por Alberto Weretilneck, y disparó: “En mi provincia tenemos un Estado colapsado, que está endeudándose mes a mes para poder pagar los sueldos. Servicios esenciales como la salud pública están sumidos en una crisis profundísima, con hospitales abandonados y profesionales mal pagos, sin el equipamiento necesario, ni recursos ni programas”.
Jueves 8 de junio de 2017




